Tastornos-Lesiones

Las cervicales son, sin duda, uno de los principales motivos por los que se acude al osteópata. Malas posturas, horas frente a la pantalla del ordenador en el trabajo o en casa, accidentes... son motivos por los cuales sufrimos con tanta frecuencia este tipo de trastorno. Además, las cervicales son origen e inserción de múltiples músculos que fijan, estabilizan y dan movilidad a la cabeza, por lo que es una estructura en constante esfuerzo susceptible de sufrir lesiones; de las cuales, una de las más conocidas sea la tortícolis.

Desde el punto de vista anatómico, las cervicales son la vía por la que discurren vías nerviosas, desde/hacia los brazos y manos, por lo que es muy frecuente que un trastorno en las cervicales se manifieste con molestias o sensibilidad en alguna estructura del miembro superior: hombro, codo, antebrazo, mano, dedos... Este es uno de los principales motivos por los que hay que consultar al especialista médico ante cualquier trastorno que afecte a las cervicales.

A continuación les describimos algunos de los trastornos más habituales que trabajamos en quierounmasaje.net:

Rigidez, falta de movilidad, dolor de cabeza.

Este tipo de trastorno es muy común hoy en día debido, sobre todo, al ritmo de vida que tenemos que seguir. Uno de los trabajos más lesivos para las cervicales es el de oficina, pasamos largas horas sentados frente a la pantalla del ordenador. En esta posición (más o menos correcta) la musculatura posterior del cuello está constantemente en tensión y a medida que avanza el día, la tensión muscular aumenta. Esto provoca contracturas y compresiones nerviosas que bloquean el normal movimiento de las vértebras y dolores o trastornos en otras partes del cuerpo dependiendo del nivel y las estructuras afectadas.
Una de las cosas que recomendamos siempre para evitar este tipo de trastorno es levantarse de la silla cada 2 horas más o menos y tomar un vaso de agua, o simplemente, caminar unos pasos. Con ello interrumpimos la contracción permanente de los músculos cervicales y de la base del cráneo y evitamos sufrir contracturas con tanta frecuencia. Aún así, es casi imposible evitarlas por nuestros propios medios, por lo que sugerimos que nos visiten, dependiendo del caso, cada 4 ó 6 semanas para aliviar las tensiones y eliminar los bloqueos que puedan existir.

Tortícolis.

Es una lesión que, en la mayoría de los casos, aparece de forma súbita y sin razón aparente. Es muy frecuente escuchar la expresión: "Me acosté perfectamente y al levantarme no podía mover el cuello". La tortícolis, frecuentemente se produce por una mala postura de la cabeza al dormir, que provoca la contracción de la musculatura del cuello (sobre todo el estrernocleidoccipitomastoideo) y el atrapamiento nervioso responsable del dolor. También puede producirse por movimientos bruscos y exagerados o por la exposición a corrientes de aire. Dependiendo del caso, puede producir un dolor insoportable y una incapacidad absoluta para moverse. El trabajo osteopático ofrece una solución eficaz para este tipo de trastorno, adaptando las técnicas tanto a la persona como al dolor que padece.

Rectificación cervical.

Se trata de una lesión o trastorno importante. Hablamos de rectificación cuando la columna cervical ha perdido en parte o totalmente su curvatura fisiológica, esto provoca alteraciones en su biomecánica y en su funcionamiento así como la afectación de todas las estructuras que se relacionan con ella tanto a nivel vascular, nervioso, muscular, tendinoso...
La causa más frecuente suele ser por accidente de tráfico en colisiones de alcance. En esas situaciones se produce el llamado "latigazo cervical" que puede desembocar en una rectificación. Son lesiones que requieren un diagnóstico médico exhaustivo para establecer el mejor tratamiento para una recuperación lo más satisfactoria posible. La osteopatía, como herramienta de apoyo, ayuda en dicha recuperación de forma significativa.