Tastornos-Lesiones

Tal vez sea el trastorno más común, ¿a quién no le duele la cabeza? Sin embargo, el que sea muy común no quiere decir en absoluto que haya que considerarlo normal. No puede ser normal soportar un dolor de cabeza todos los días, generalmente a última hora de la tarde. Todos conocemos a alguien que está en esa situación.

Definimos como cefalea los dolores comprendidos entre la zona supra orbital y la zona occipital se dividen en:

  • Primarias. Su origen es desconocido.
    • Migrañas.
    • Cefaleas tensionales.
    • Cefaleas en racimo.
  • Secundarias. Si se conocen las causas.
    • Vasodilatación de las arterias cerebrales.
    • Contracción de la musculatura pericraneal.
    • Inflamación de estructuras extracraneales.

Migrañas

El primer episodio suele aparecer entre los 10 y los 30 años. El 60% en mujeres. Se presenta en varias fases:
- Activación vasomotora con contracción inicial y posterior dilatación.
- Posteriormente se liberan sustancias vasoactivas en las terminaciones nerviosas del trigémino.
- La serotonina parece jugar un papel importante en la patogenia de las migrañas.

Migraña con aura o migraña clásica

Aparece cada cierto tiempo, predominio de un lado de la cabeza (hemicraneal), pulsátil. Pueden aparecer náuseas, vómitos, fotofobia y sonofobia. Manifestaciones visuales tales como visión borrosa, escotomas centelleantes, espectro de colores (chiribitas). Preceden a la cefalea en 15-30 min.
Factores desencadenantes de la migraña: Fatiga, exceso de trabajo, relajación tras estrés, luces brillantes, aumento o disminución del tiempo de sueño, ayuno, alcohol, menstruación.

Migraña sin aura o migraña común

Representa el 75% de las migrañas. Posee las mismas características que la anterior pero no la precede ningún síntoma. Un mismo paciente puede sufrir ambos tipos de migraña.

El trabajo con osteopatía craneal ofrece una posibilidad real de mejora en este tipo de trastornos. Dependiendo del caso, hace que las crisis sean más leves, que sucedan con menor frecuencia e intensidad llegando incluso a evitarlos.

Cefaleas tensionales

Es el tipo más común, y suele desencadenarse por exceso de trabajo, insomnio, crisis emocional. Suele afectar a toda la cabeza o con predominio occipital, extendiéndose después hacia la frente. Es un dolor opresivo que empeora por las tardes y no despierta por las noches. El motivo más común, aunque no el único, de este tipo de trastorno hoy día es el "trabajo de oficina", es decir, una jornada laboral normal sentado frente a la pantalla del ordenador. Esto sucede por la contracción mantenida de la musculatura posterior del cuello y suboccipital al mirar la pantalla. Esto provoca compresiones a nivel de la base del occipital y de las fascias que envuelven al cráneo, comprimiéndolos. Del mismo modo, cualquier actividad que requiera una contracción de dicha musculatura, puede producir a la larga este tipo de cefaleas. Por nuestra experiencia sabemos que el trabajo regular con técnicas neuromusculares y osteopatía mitigan y en muchos casos eliminan este trastorno.

Cefaleas en racimo

Aparece en puntos, áreas concretos de la cabeza. No es opresivo. Son más dolorosas que las tensionales. Pueden estar relacionadas con congestiones nasales y de senos y con operaciones visuales. La osteopatía craneal, por su método de trabajo, ofrece una posibilidad para mitigar este tipo de dolencia.

Vasodilatación de las arterias cerebrales.

Pueden producirse por procesos febriles, consumo de alcohol, intoxicación por monóxido de carbono, cannabis...

Contracción de la musculatura pericraneal.

Se producen con la contractura en las estructuras musculares que se encuentran en la cabeza, ATM, musculatura suboccipital, etc. Se realiza el mismo trabajo que en el caso de las cefaleas tensionales.

Inflamación de estructuras extracraneales. (sinusitis).

Se produce por la congestión de los senos paranasales y craneales. Utilizando técnicas específicas de ostepatía craneal, podemos drenar los senos nasales y mejorar significativamente la calidad de vida del cliente.

 Es muy frecuente que, asociado a cefaleas tensionales, aparezcan trastornos como los mareos y los vértigos, aunque en ocasiones, estos se presentan sin haber padecido previamente un cuadro de cefaleas. La osteopatía, tanto estructural como craneal, ofrece una solución eficaz para este tipo de trastornos, siempre y cuando el médico especialista haya descartado otro tipo de patologías estableciendo el diagnostico correspondiente.