Tastornos-Lesiones

La pelvis es la base sobre la que se asienta y distribuye nuestro peso. Da estabilidad a la espalda y al tronco y transmite esa carga hacia el suelo a través de las piernas mediante la articulación de la cadera, es por tanto una parte esencial de nuestra anatomía que está continuamente sometida a cargas y presiones. Es una pieza clave para mantenernos de pie y para el mecanismo de la marcha; cualquier trastorno en ella tendrá repercusiones en todo el cuerpo por adaptación a ese trastorno.

Debido a su función, la pelvis es origen e inserción de numerosos músculos tanto del tronco como de las piernas, asimismo es el "contenedor" de las vísceras abdominales, por tanto, es susceptible de sufrir trastornos musculares, articulares e incluso viscerales.

Debido al ritmo de vida al que nos vemos sometidos actualmente, favorece en gran medida los trastornos en esta estructura: pasamos demasiado tiempo sentados y esto provoca acortamientos musculares y compresiones articulares que repercuten en la biomecánica de la pelvis; no disponemos del tiempo necesario para seguir una dieta suficientemente saludable lo que provoca trastornos de tipo digestivo que en muchos casos se manifiestan con dolores o trastornos a nivel pélvico.

Siempre es importante, pero en el caso de la pelvis es aún más, la visita al médico especialista para determinar el origen del trastorno y el mejor modo de tratarlo.

A continuación describimos algunos de los más frecuentes y que, trabajándolos con osteopatía estrucutral y/o visceral, pueden ser aliviados:

Acortamientos y contracturas

Debido al elevado número de músculos que intervienen, es muy frecuente sufrir este tipo de trastornos. Además, los trastornos viscerales como el estreñimiento pueden afectar a la musculatura pélvica y originar dolores y problemas a este nivel. Es importante realizar una buena exploración física para determinar el origen y las estructuras afectadas para establecer el mejor plan de trabajo para solucionar el problema.

Compresiones articulares.

Bien por traumatismos, por desgaste, la articulación de la cadera sufre compresiones que provocan un dolor intenso que a menudo nos impide incluso movernos. Ese dolor suele provocar contracciones musculares que, a menudo, aumentan el dolor y empeoran la situación. El trabajo con osteopatía unido a la técnica neuromuscular que realizamos en Quierounmasaje.net ha dado muy buenos resultados en este tipo de trastornos, disminuyendo de forma significativa el dolor y en ocasiones, incluso eliminándolo por completo.

Dolores difusos.

Debido a su compleja biomecánica, la pelvis sufre numerosos trastornos, bien por compensación, bien como origen; uno de los más frecuentes es el de la articulación sacroiliaca (ASI) debido a su papel en el mecanismo de la marcha. Cualquier disfunción de esta articulación, repercutirá de un modo u otro en todo nuestro organismo, dificultará la marcha, generará compresiones nerviosas que a su vez provocarán dolores difusos en su entorno e incluso en estructuras más alejadas, cadera, ingle, espalda... Es de vital importancia mantener dichas articulaciones con un rango de movilidad adecuado para evitar dichas compensaciones y dolores.