Tastornos-Lesiones

La espalda es una parte esencial de nuestra anatomía y por ello se ve frecuentemente afectada por distintas lesiones, trastornos y patologías.

Desde un punto de vista anatómico, nos mantiene en la posición erguida, es el pilar sobre el que se sustenta nuestro cuerpo, nos permite movernos manteniendo estable nuestro centro de gravedad, protege la médula espinal...

Emocionalmente, recae sobre ella todo el peso de nuestro día a día, el estrés, los esfuerzos del trabajo, las "cargas" que debemos soportar...

Debido a todo lo anterior, los dolores de espalda deben ser analizados para determinar si el origen, o el desencadenante:

  • Está en la propia espalda.
  • Es una enfermedad o patología que afecta y se manifiesta en la espalda.
  • Está motivado por compresiones de algún nervio raquídeo sea cual sea su naturaleza.

Para ello es imprescindible realizar una buena exploración física de la espalda y sus elementos: músculos, segmentos vertebrales, alineación, movilidad y arcos de movimiento, relación con otras estructuras como la pelvis, hombros o la cabeza... así como toda información que podamos recabar del origen y causas del dolor. Recuerde que está información es orientativa y en NINGÚN caso sustituye a la relación médico-paciente, ni al diagnóstico del especialista correspondiente.

A partir de esa información, estableceremos un plan de trabajo para, dependiendo del caso, solucionar el problema o facilitar una mejor calidad de vida.

Estas son las dolencias más comunes de la espalda:

Contracturas.

Dada la extensión y el numero de músculos que intervienen en la espalda, es uno de los lugares más comunes para sufrir este tipo de trastornos. Una contractura es, esencialmente, la contracción involuntaria y permanente de un músculo. Puede ser la causante o la consecuencia del dolor de espalda:
Cuando es la causa, suele producirse por agotamiento del músculo que, al verse sometido a un esfuerzo intenso o duradero, pierde su capacidad de relajarse. Esto inicia un circulo vicioso que hace imposible la recuperación por si sólo: Al estar contraído, el músculo comprime sus propias terminaciones nerviosas produciendo dolor, además, los vasos sanguíneos también se ven comprimidos por lo que la sangre no llega en suficiente cantidad para llevar nutrientes al músculo y eliminar los desechos. Si esta situación se mantiene en el tiempo, la lesión puede cronificarse e incluso extenderse a otras áreas.
Cuando es la consecuencia, se produce por una mecanismo reflejo de defensa del cuerpo, esto es esencialmente, una lesión articular que comprime un nervio y el organismo automáticamente activa la musculatura correspondiente para inmovilizar y atenuar dicha compresión, sin embargo, la activación de dichos músculos, frecuentemente aumenta la presión sobre ese nervio, aumentando de este modo el dolor y volviendo a entrar en un círculo lesivo que se autoalimenta.
En cualquiera de estas situaciones, el trabajo con osteopatía, técnicas neuromusculares y estiramientos restablece el normal funcionamiento del músculo, y por tanto elimina el dolor.

Lumbalgia.

Se refiere a un dolor inespecífico en la parte baja de la espalda (región lumbar). Puede ser:
- Aguda: de inicio brusco, por un gesto, una caída, un sobreesfuerzo y una duración inferior a 4 semanas.
- Crónica: dolor facetario, protusiones o hernias discales, traumatismos vertebrales, artritis reumatoide... Su duración supera los 3 meses.
El dolor de lumbago es muy variable, puede ser leve, y permitirnos seguir con nuestras actividades cotidianas, o tan intenso que nos impida movernos. Dependiendo de ese dolor, puede ser necesario guardar reposo durante 24/48 horas y a partir de ahí recuperar la actividad paulatinamente. El trabajo con osteopatía y masaje resulta muy efectivo en este tipo de trastornos.

Ciática.

Se expresa com un dolor intenso en el recorrido del nervio ciático, que puede producir alteraciones neurológicas: pérdida de fuerza, entumecimiento...
Se caracteriza por un dolor lacerante en la zona más baja de la espalda irradiándose hacia el glúteo y en casos más severos, por detrás de la pierna llegando hasta el talón. Entre sus causas más frecuentes está la compresión de las raíces espinales L4, L5, S1 o S2 debido a una hernia discal o una protusión (aunque no siempre que exista una ciática tiene porque tratarse de una hernia o una protusión).
En ocasiones la ciática viene provocada por la compresión del nervio ciático a nivel del músculo piramidal de la pelvis.
Del mismo modo que en la lumbalgia, será la intensidad del dolor la que determine el trabajo a realizar. Normalmente se recomienda reposo en la primeras 24/48 horas y a partir de ahí comienza con movilizaciones, relajación de tejido blando y en los casos que sea necesario manipulación. Las ciáticas responden muy bien al trabajo con osteopatía.

Protusión / Hernia discal.

Se denomina protusión discal cuando el núcleo del disco no sale del anillo fibroso, produciendo un abultamiento en el mismo. Hablaremos de hernia discal cuando el anillo fibroso se rompe y el núcleo sale a través de el comprimiendo la raíz nerviosa correspondiente. Se pueden producir a cualquier nivel, desde las cervicales hasta la lumbares, siendo éstas últimas las más comunes y, también, las más sintomáticas debido a la presión que soportan los discos. Es importante la visita al especialista médico para determinar el alcance y gravedad de la lesión. En los casos más severos se hace necesaria la cirugía para una total recuperación. Con osteopatía no reparamos el disco, sin embargo, dependiendo del caso, se pueden reducir, incluso eliminar los síntomas dolorosos permitiéndonos una vida normal.

Dorsalgia.

Al igual que el lumbago es un dolor inespecífico en la parte alta de la espalda (región dorsal). Dada su compleja estructura músculo esquelética y sus relaciones, parrilla costal, omóplatos, cervicales, lumbares, diafragma, cavidad abdominal... el origen o la causa del dolor es muy variada, siendo más común, las contracturas musculares producidas por movimientos repetitivos y malas posturas. Es importante la visita al especialista para determinar el origen de la dorsalgia (sobre todo si es de origen vertebral o no) y a partir de ahí realizar las acciones necesarias para su recuperación.

Escoliosis.

La escoliosis es la curvatura lateral de la columna acompañada de una rotación de las vértebras y las costillas. Su causa es desconocida en la mayoría de los casos, son las escoliosis idiopáticas, se cree que tienen un origen genético; el resto, lo forman las escoliosis congénitas, neuropáticas y miopáticas.
De forma general podemos clasificarlas en:
- Estructurales. La curvatura está fijada y no se corrige de ningún modo.
- No estructurales. También llamadas actitud escoliótica. La curvatura es flexible y desaparece al inclinarse al lado convexo de la misma.
Dependiendo de la gravedad (ángulo de la curva), el tratamiento será ortopédico, de rehabilitación y en casos muy graves, quirúrgico. Las técnicas de osteopatía, unidas al resto de medidas, ofrece muy buenos resultados para escoliosis leves y moderadas. Trabajamos el tejido blando, la musculatura, corrección y movilización de los segmentos vertebrales, estiramientos, ejercicios... y todo el arsenal de técnicas de corrección de que disponemos para mejorar la estructura y su función y de este modo mejorar la calidad de vida de la persona que sufre esta patología.